miércoles, 26 de junio de 2013

¿Qué es el Puerperio?

O por lo menos, ¿cómo lo estoy viviendo yo?

Llevo en este nuevo estado desde hace dos meses y medio aproximadamente y me apetecía mucho escribir sobre ello. Por fin encuentro un hueco.

Para mí, el puerperio es:


Una transformación. 


Es saber que jamás volverás a ser la mujer que fuiste y no tener claro si te gusta o te disgusta. 


Es entregarse al otro, pero no como en las novelas románticas, sino de forma visceral, mental, emocional y a tiempo completo. 


Es frenar en seco. 


Es vivir entre el amor y el dolor cada día. 


Es tomar conciencia. 


Es aprender muchas cosas, re-aprender otras tantas y des-aprender la mayoría.


Es sentir que a partir de ahora no seré solo yo, sino yo + Zoe. 


Es apreciar de nuevo las pequeñas cosas. 


Es centrarte en lo verdaderamente importante. 


Es madurar sin excusas. 


Es sentir que perteneces a algo más grande que no cuenta contigo. 


Es preguntarte si te equivocaste. 


Es un reto; pensar ¿seré capaz? y descubrir que sí. 


Es vivir forzando la máquina al máximo. Correr una maratón día a día. 


Es dolor de huesos, músculos, ligamentos y tantos otros. 


Es vivir conectada a ese ser independiente de la misma forma que cuando fue parte de ti misma. 


Es descubrir la función real del pecho, ahora sí. 


Es amar en plenitud y sufrir sin piedad. 


Es cuidar, besar, lamer, arropar, envolver, alimentar, sanar...


Es ser responsable de ti misma y a la vez de ella. 


Es tomar decisiones sobre otra persona sabiendo que pueden no ser acertadas. 


Es llorar como nunca. Como si hubieras acumulado lágrimas durante años y ahora quieren brotar sin control.


Es sentir que estás sola sin separarte de alguien en ningún momento. 


Es conectar con tu esencia. Reconocerte de nuevo. Saber quién eres.


Es aceptar.


Es dormir cuando ella duerme, a ratitos.


Es volver a sentir piel con piel, oír el latido, oler a nuevo, saborear la leche.


Es improvisar. No hacer planes nunca.


Es entender y acompañar a tu pareja en su proceso. Y respetar.


Es contemplar.


Es maravillarse.


Es flipar.



Mi abuela siempre dice que una mujer parida es un cuerpo abierto. Yo creo que además es un alma abierta. Es un ser que ha sido atravesado por la vida y eso no puede dejar las cosas tal y como estaban. Eso conlleva una transformación física y emocional demasiado grande para poder expresar en un post. Un ser a flor de piel viviendo el momento de forma intensa.

3 comentarios:

  1. Seguramente muchas te hemos leído y que flojera dejar un comentario por aquello del reconocimiento de que no somos robots con esas letras cada vez más complicadas de decifrar. En fin... gracias por compartirte, esa experiencia fuera del confort que es donde se encuentran los milagros es algo que espero vivir pronto, en unos 7 meses. Bendiciones para ti y Zoe.

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    1. Gracias Fer, para mi es una necesidad el compartir con otras mujeres mi experiencia, porque me encanta también que compartan la suya conmigo. Disfruta de tu embarazo que es una etapa de aprendizaje máximo. Un beso.

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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